La entrenadora de la Liga de Esgrima del Tolima, Carol Cruz, explicó las bases de este deporte olímpico, una disciplina de combate que mezcla estrategia, preparación física y agilidad mental.
El esgrima es uno de los deportes de combate más antiguos del mundo y forma parte del programa olímpico desde la creación de los Juegos Olímpicos modernos. Así lo explicó Carol Cruz, entrenadora de la Liga de Esgrima del Tolima, quien destacó que esta disciplina tiene su origen mucho antes de la invención de las armas de fuego, cuando el combate se realizaba con armas blancas.
Según la entrenadora, el esgrima es conocido como “el ajedrez del cuerpo”, debido a la combinación de estrategia, táctica y análisis que requiere cada enfrentamiento. En este deporte compiten tanto damas como caballeros, quienes deben buscar tocar a su oponente en zonas específicas del cuerpo utilizando alguna de las tres armas oficiales: florete, espada o sable.
Cada una de estas armas tiene reglas y áreas de contacto distintas, lo que convierte cada combate en un ejercicio de lectura del rival y toma de decisiones rápidas. La precisión y el control del movimiento son claves para lograr el punto sin exponerse al ataque del contrincante.
Cruz también resaltó que el esgrima exige un alto nivel de preparación física. Los deportistas deben desarrollar velocidad de reacción, resistencia y coordinación, elementos fundamentales para responder a los movimientos del rival en fracciones de segundo.
Además del componente físico, el esgrima demanda una gran capacidad mental. La lógica, la estrategia y la anticipación del movimiento del oponente juegan un papel determinante en cada duelo, consolidando a esta disciplina como un deporte que integra inteligencia, técnica y habilidad física.
