En una decisión que resonará en los círculos deportivos, la Agencia Mundial Antidopaje (WADA, por sus siglas en inglés) ha anunciado la inclusión del tramadol en su lista de sustancias prohibidas a partir del año 2024.
Este analgésico, conocido por ser un análogo sintético de la codeína y un agonista opioide, ha estado bajo el escrutinio de la WADA durante varios años, y ahora su uso será sujeto a restricciones más estrictas.
El tramadol, cuyos efectos analgésicos se asemejan a los de la morfina, actúa mediante la inhibición de la captación de noradrenalina y serotonina. Sin embargo, sus efectos adversos, que incluyen nauseas, vómito, mareo, somnolencia o sedación, así como dolores de cabeza y, en dosis elevadas, la posibilidad de convulsiones, han llevado a la WADA a tomar medidas más enérgicas.

No es la primera vez que el tramadol se encuentra en el punto de mira de las autoridades antidopaje. Ha sido utilizado en diversas disciplinas deportivas, desde ciclismo y rugby, hasta fútbol. Algunos estudios incluso sugieren que su consumo puede estar vinculado a un aumento en el rendimiento deportivo, motivo por el cual su prohibición se ha extendido a modalidades específicas, como el deporte del pedal.
Lo preocupante no solo radica en los efectos secundarios físicos, sino también en los riesgos asociados con su uso recreativo, así como en el potencial para desarrollar dependencia física, abuso y adicción.
Este es un llamado de alerta a la comunidad deportiva en general y, de manera especial, a los médicos que trabajan con atletas. Se hace hincapié en la necesidad de supervisar y regular cuidadosamente la administración de tramadol, con el objetivo de evitar resultados analíticos adversos y, lo que es aún más crucial, salvaguardar la salud integral de los deportistas del País.

La Organización Nacional Antidopaje (ONAD) se suma a esta advertencia, instando a la colaboración y responsabilidad de todos los actores involucrados en el cuidado de los atletas.
La implementación rigurosa de estas medidas no solo busca preservar la integridad del deporte, sino también garantizar que los competidores se desenvuelvan en un entorno que promueva la salud y el juego limpio.
Cabe recordar que, en 2022, el ciclista Nairo Quintana dio positivo por tramadol en el Tour de Francia, motivo por el cual fue descalificado. Desde entonces, le fue difícil sostenerse en la competencia internacional. Sin embargo, en 2024 volverá a competir en el ‘Viejo Continente’, con su antigua escuadra, Movistar.
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