Tras más de diez años de ausencia, la disciplina de clavados vuelve a tener espacio en Ibagué, gracias a la entrega de las Piscinas Olímpicas de la calle 42 por parte de la Alcaldía y el Instituto Municipal para el Deporte y la Recreación (Imdri), permitiendo la reactivación de los procesos formativos liderados por el Club Albatros.

La reapertura de este escenario pone fin a un largo periodo de incertidumbre para deportistas, entrenadores y directivos, luego de que la práctica de los clavados desapareciera en 2015 por la falta de un espacio adecuado para los entrenamientos y la competencia.
Desde el Imdri se viene acompañando el proceso de retorno de esta disciplina, destacando el compromiso del Club Albatros, único en la ciudad que actualmente impulsa un semillero de formación orientado al alto rendimiento y a la masificación de los clavados en la capital tolimense.
En la actualidad, cerca de 30 clavadistas, con edades entre los cinco y nueve años, hacen parte de los entrenamientos, además de la conformación de un equipo máster integrado por deportistas que en su momento fueron protagonistas y que hoy regresan a la disciplina.
“No puedo ocultar la emoción que sentimos. Volver a este escenario es volver a casa; ahora estamos formando a los nuevos campeones. Después de una larga espera, hoy todo esto es una realidad y solo queda pensar en el futuro”, expresó Juliana Estrada, entrenadora del Club Albatros.
Las Piscinas Olímpicas de la 42, avaladas por la Federación Colombiana de Natación, cuentan con las especificaciones técnicas requeridas para la práctica y competencia en trampolines de uno y tres metros, así como en plataformas de cinco, siete y medio y diez metros, consolidándose como un escenario clave para el desarrollo de los clavados en la región.

